dissabte, 13 d’octubre de 2012

Cop mortal a la cooperació al desenvolupament

Los Presupuestos Generales del Estado pueden suponer la desaparición de una política pública consolidada durante décadas
Madrid, 28/09/2012. Todo apunta a que los Presupuestos Generales del Estado aprobados supondrán un golpe mortal para la política de cooperación al desarrollo. El 75,9% de los presupuestos destinado al pago de los intereses de la deuda, hace temer un escaso margen para la implementación de política sociales y, por tanto, de la cooperación al desarrollo. Todo nos hace temer que podemos dar casi por desaparecida una política pública que ha pasado de  tener el respaldo político y económico de todos los grupos políticos hasta el 2010, a sufrir  un constante debilitamiento progresivo en los últimos tiempos. La gravedad de la situación no tiene precedentes; es absolutamente escandaloso que la crisis la paguen las personas más vulnerables.
La Coordinadora de ONG para el Desarrollo expresa su más absoluto rechazo a la desaparición en la práctica de la política de Cooperación al Desarrollo que supondrá gravísimas consecuencias para cientos de miles de personas con quienes trabajamos en más de 120 países en el mundo. Supondrá además el desmantelamiento de una política pública con décadas de trabajo y experiencia a sus espaldas. Y, sin duda, tendrá también graves consecuencias para las más de 8.000 personas que trabajan en el sector.
Sorprende esta decisión del gobierno cuando, precisamente antes de ayer, el Presidente del Gobierno, Mariano Rajoy en su intervención en la Asamblea General de Naciones Unidas declaró su compromiso con la seguridad, los derechos humanos y el desarrollo en la región del Sahel, un compromiso “que se viene demostrando desde hace años con muchos millones de euros en cooperación al desarrollo en muchos países”. También el Secretario General de Cooperación Internacional y Desarrollo, Gonzalo Robles, reiteró el compromiso del gobierno con los ODM.
A pesar de estas declaraciones, con un presupuesto exiguo será prácticamente imposible que el próximo Plan Director garantice el mantenimiento de la cooperación al desarrollo como una política de Estado. Ahora que el gobierno defiende la Marca España, flaco favor le hace cuando golpea de esta forma a una de las políticas que hasta hace un tiempo contaba con un importante reconocimiento internacional. No podemos dejar de recordar, ahora más que nunca, que los partidos políticos con presencia parlamentaria firmaron un Pacto de Estado contra la Pobreza en el que se comprometieron con la ciudadanía a garantizar que así fuera. ¿Dónde quedan, entonces, los compromisos políticos?